Osteocondritis disecante (OCD): ¿qué es, cuáles son sus síntomas y cómo tratarlo?

Osteocondritis disecante: tipos, causas, síntomas, diagnóstico y, lo más importante, cómo tratar esta afección. Te lo contamos todo.

Algunos dolores pueden ser indicativos de lesiones que comprometen la integridad de nuestro cuerpo. Por ello, es fundamental buscar atención médica para prevenir que estos problemas empeoren y causen daños más graves. La atención temprana puede marcar la diferencia en el proceso de recuperación y mantener la salud en óptimas condiciones.

¿Qué es y qué causa la osteocondritis disecante (OCD)?

La osteocondritis disecante (OCD) es una afección que afecta principalmente a las articulaciones, especialmente a la rodilla, el tobillo y el codo. Se caracteriza por el desprendimiento del cartílago y del hueso subyacente de la articulación, lo que puede provocar dolor, inflamación y limitación del movimiento.

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Las principales causas de la osteocondritis disecante son:

  • Traumatismos repetidos: Lesiones o golpes recurrentes en una articulación pueden provocar el desprendimiento del cartílago y del hueso.
  • Flujo sanguíneo reducido: Una disminución en el suministro de sangre a la articulación puede llevar al deterioro del cartílago y al desarrollo de la OCD.
  • Factores genéticos: Algunos individuos pueden tener una predisposición genética que aumenta el riesgo de desarrollar osteocondritis disecante.
  • Actividad física intensa: La práctica de deportes de alto impacto o movimientos repetitivos puede contribuir al desarrollo de la OCD.

Tipos de osteocondritis disecante

La osteocondritis disecante puede clasificarse según la localización y la gravedad de la afección. Los siguientes son los tipos más frecuentes de OCD, cada uno con sus características y consideraciones específicas para el diagnóstico y tratamiento adecuados.

Entre los tipos más comunes de osteocondritis disecante se encuentran:

  • OCD Juvenil: Se presenta en niños y adolescentes, generalmente entre los 10 y 20 años. Afecta principalmente a la rodilla y puede ser el resultado de traumatismos o factores genéticos.
  • OCD Adulta: Se desarrolla en adultos y es más común en personas de edad avanzada. Puede estar asociada con el desgaste natural de las articulaciones debido al envejecimiento, así como a lesiones o sobrecarga crónica.
  • OCD Estable: En este tipo, el fragmento de cartílago y hueso afectado permanece en su lugar, sin moverse ni causar síntomas significativos.
  • OCD Inestable: En casos más graves, el fragmento desprendido puede moverse dentro de la articulación, causando dolor, inflamación y limitación del movimiento. Este tipo requiere atención médica inmediata para prevenir complicaciones.

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Síntomas de la OCD

Los síntomas de la osteocondritis disecante pueden variar según la ubicación y la gravedad de la afección. Además, pueden desarrollarse gradualmente y pueden variar en intensidad, por lo que es importante  buscar atención médica ante cualquier cambio en la salud de las articulaciones.

Los síntomas más comunes de la osteocondritis disecante son:

  • Dolor articular: Es uno de los síntomas más frecuentes, que puede variar desde leve hasta intenso y puede empeorar con la actividad física.
  • Inflamación: La hinchazón alrededor de la articulación afectada es común, especialmente después de la actividad física o al final del día.
  • Limitación del movimiento: Puede haber dificultad para mover la articulación afectada completamente, lo que puede interferir con las actividades diarias y deportivas.
  • Sensación de bloqueo o atrapamiento: Algunas personas pueden experimentarlo en la articulación afectada, especialmente durante el movimiento.
  • Rigidez articular: La rigidez matutina o después de períodos de inactividad puede ser un síntoma, especialmente en las primeras etapas de la afección.
  • Chasquidos o crujidos: Al mover la articulación afectada, se pueden escuchar chasquidos o crujidos, que pueden ser indicativos de fragmentos sueltos dentro de la articulación.

Diagnóstico de la osteocondritis disecante

El diagnóstico preciso de la osteocondritis disecante requiere una evaluación multidisciplinaria y el uso de varias pruebas para confirmar la presencia de la afección y planificar un tratamiento adecuado.

Los métodos y pruebas más comunes utilizados para diagnosticar la OCD son:

  • Historia clínica y examen físico: El médico realizará una evaluación detallada de los síntomas, antecedentes médicos y actividades físicas del paciente para obtener una visión completa de la afección.
  • Radiografías: Las radiografías simples son una herramienta útil para detectar cambios en el cartílago y el hueso de la articulación afectada, como el desprendimiento y la formación de fragmentos sueltos.
  • Resonancia magnética (RM): La RM proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos y las estructuras óseas, lo que permite una evaluación más precisa de la gravedad y la extensión de la OCD.
  • Artroscopia: Este procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo permite al médico examinar directamente el interior de la articulación y realizar tratamientos, como la reparación o la eliminación de fragmentos sueltos.
  • Pruebas de función articular: Se pueden realizar pruebas de movimiento y fuerza para evaluar la funcionalidad de la articulación afectada y determinar el impacto de la OCD en la movilidad y el rendimiento físico del paciente.

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Prevención de la OCD

La osteocondritis disecante no siempre se puede prevenir, pero existen medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar esta afección. En líneas generales, la adopción de hábitos de vida saludables y la atención a las necesidades específicas de cada individuo pueden jugar un papel crucial..

Algunas recomendaciones para la prevención de la OCD son:

  • Evitar traumatismos repetidos: Reducir el riesgo de lesiones deportivas mediante la práctica de técnicas adecuadas y el uso de equipo de protección adecuado puede ayudar a prevenir su aparición.
  • Mantener un peso corporal saludable: El mantenimiento de un peso corporal adecuado puede reducir la carga sobre las articulaciones y disminuir el riesgo de desgaste y lesiones.
  • Realizar ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad: Incorporar rutinas de entrenamiento que mejoren la fuerza muscular y la flexibilidad puede ayudar a proteger las articulaciones y prevenir el desarrollo de este tipo de lesiones.
  • Descansar adecuadamente: Permitir tiempo suficiente para la recuperación muscular y articular entre las sesiones de entrenamiento o actividades físicas intensas es esencial para prevenir el sobreuso.
  • Consultar con un profesional de salud: Realizar revisiones médicas periódicas y consultar con un fisioterapeuta o médico deportivo puede proporcionar orientación personalizada para prevenir lesiones y optimizar el rendimiento físico.

Tratamiento de la osteocondritis disecante

El tratamiento de la osteocondritis disecante se centra en aliviar los síntomas, promover la curación del cartílago y prevenir complicaciones a largo plazo. El enfoque del tratamiento dependerá de la gravedad de la afección, la ubicación de la lesión y las necesidades individuales del paciente.

Las opciones de tratamiento más comunes para la OCD son:

  • Reposo y limitación de actividad: Reducir o evitar actividades que causen dolor o estrés en la articulación afectada puede ayudar a aliviar los síntomas y facilitar la recuperación.
  • Terapia física: Los ejercicios de fortalecimiento, estiramiento y movilidad dirigidos por un fisioterapeuta pueden mejorar la función articular y acelerar la recuperación.
  • Antiinflamatorios no esteroides (AINEs): Estos medicamentos pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación asociados con la OCD.
  • Analgésicos: Los analgésicos de venta libre o recetados también pueden ser útiles para controlar el dolor.
  • Inyecciones de corticosteroides: Las inyecciones de corticosteroides pueden proporcionar alivio temporal del dolor y la inflamación en la articulación afectada.
  • Terapia con ondas de choque: Este tratamiento no invasivo utiliza ondas de sonido para estimular la curación del cartílago y mejorar la función articular.
  • Artroscopia: En casos más graves o cuando otros tratamientos no son efectivos, la artroscopia puede ser necesaria para reparar o eliminar los fragmentos de cartílago y hueso sueltos.
  • Osteocondroplastia: Este procedimiento consiste en la reparación o el reemplazo del área afectada del cartílago y el hueso para restaurar la función articular.

¿Cuándo se puede volver a hacer ejercicio con osteocondritis?

El retorno al ejercicio después de padecer osteocondritis disecante debe ser gradual y supervisado por un profesional de salud. Es fundamental obtener el visto bueno de un médico o fisioterapeuta antes de reanudar cualquier actividad física para asegurarse de que la articulación afectada ha sanado adecuadamente.

Se recomienda comenzar con ejercicios de bajo impacto e intensidad moderada, prestando atención a cualquier señal de dolor o malestar durante y después del entrenamiento. Escuchar al cuerpo y adaptar el entrenamiento según las necesidades individuales puede ayudar a prevenir la recaída de los síntomas y facilitar una recuperación segura.

Clínica de fisioterapia para tratamiento de la osteocondritis disecante (OCD)

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